Escapada de 2 días a Nîmes: tren, historia romana y buena comida
Salir de Madrid con Renfe rumbo a Francia siempre es una buena idea, pero hacerlo en tren tiene un encanto especial. A las 13:00 salimos de Atocha rumbo a Nîmes, un viaje cómodo y tranquilo que permite ver cómo el paisaje cambia poco a poco. Tras varias horas, alguna película y algún que otro descanso, llegamos a destino a las 20:30.
Por suerte, nuestro alojamiento estaba a 5 minutos andando de la estación, así que dejamos las maletas y salimos directamente a explorar la ciudad… de noche.
Nîmes nocturna: Arènes iluminadas y cena perfecta
Lo primero que nos recibió fueron las Arènes de Nîmes, iluminadas y majestuosas. Ver este anfiteatro romano de noche es una experiencia que ya justifica el viaje: silencio, piedra antigua y esa sensación de estar caminando entre siglos de historia.
Para cenar, nos acercamos a The Bird, una apuesta segura: buen ambiente, platos sabrosos y servicio rápido, ideal tras un día de viaje. Después, unas cervezas en Le Victor Hugo, uno de esos bares locales con encanto, y directos a descansar.
Día 1: Historia viva entre gladiadores, catedrales y templos antiguos
Las Arènes por dentro: un viaje al siglo I
A primera hora entramos en las Arènes utilizando la audioguía gratuita. Merece muchísimo la pena: te guía por todos los rincones del anfiteatro mientras te cuenta cómo funcionaban los espectáculos romanos.
El estado de conservación es realmente impresionante. Cuesta no pararse a imaginar los combates entre gladiadores y fieras, el rugido del público, o la arena teñida de miles de historias.
Hoy en día, el anfiteatro sigue vivo: se utiliza para espectáculos taurinos, conciertos y teatro, manteniendo su espíritu de escenario público.
Catedral y centro histórico (atención a los lunes)
Después seguimos caminando por el centro hasta la Catedral de Nîmes y sus calles estrechas. Un consejo práctico: si tu visita cae en lunes, revisa los horarios porque muchos locales cierran.
Maison Carrée: un templo casi perfecto
Continuamos hacia la Maison Carrée, uno de los templos romanos mejor conservados del mundo.
Construido en el siglo I d.C., fue dedicado a Cayo y Lucio César, nietos y herederos de Augusto. Su estado es tan excepcional que a menudo se usa como referencia para entender cómo eran los templos romanos en su época. La fachada, con columnas corintias impecables, impresiona incluso a los que no son amantes de la historia.
Mercado Les Halles de Nîmes
La ruta siguió hacia el mercado Les Halles, perfecto para respirar vida local y comprar productos típicos: quesos, embutidos, vinos, especias… un lugar donde apetece perderse y probarlo todo.
Comida en Le Cheval Blanc
Para recargar pilas, comimos en Le Cheval Blanc, donde la cocina francesa brilla sin pretensiones: buen producto, buena elaboración y un ambiente tranquilo para disfrutar sin prisas.
Templo de Diana y Tour Magne
Por la tarde, paseo relajado hasta el Templo de Diana, rodeado por los Jardins de la Fontaine, y subida hacia la Tour Magne, la antigua torre romana que domina la ciudad. Las vistas, especialmente con luz suave, son preciosas.
Cena en BarJoe y copa final
La cena la hicimos en BarJoe, una opción desenfadada y muy recomendable. Después, para cerrar el día, volvimos a Le Victor Hugo para una última copa y despedirnos de la ciudad a nuestra manera.
Regreso a Madrid
A la mañana siguiente, temprano, tocó volver a la estación y regresar en tren a Madrid. Una escapada corta, pero intensa: historia, gastronomía y una ciudad que se recorre perfectamente a pie.
Ahora un poco de chapa y datos históricos.
La Estación de Nîmes.
- La estación Gare de Nîmes (la estación central del centro de la ciudad) es una de las más antiguas de Francia aún en uso.
- Su construcción original se remonta a 1839, aunque el edificio actual se levantó entre 1842 y 1844.
- La arquitectura de la estación es de estilo neoclásico, con una fachada solemne, bóvedas rasgo habitual en la arquitectura de Nîmes y un reloj monumental.
- La estación se concibió como una puerta de entrada simbólica a la ciudad, destacando la relación entre el edificio ferroviario y el patrimonio romano de Nîmes. La estructura evitaba el uso excesivo de hierro y vidrio comunes en otras estaciones del siglo XIX para aprovechar la piedra y la albañilería, materiales tradicionales en la región.
- Su diseño adaptaba la ciudad al ferrocarril con dos viaductos paralelos que permiten que las vías queden elevadas por encima del nivel de la calle. El primero de estos viaductos se completó en 1845; el segundo, con nuevas ampliaciones, en torno a 1870.
- A lo largo de los años la estación ha sido ampliada para adaptarse al aumento del tráfico de pasajeros y mercancías, manteniendo su estructura original, sin grandes demoliciones. Por eso, muchos expertos la consideran una de las estaciones históricas mejor conservadas de Francia.
- En la estación de Nîmes también existe un museo ferroviario — fundado en 1988 que conserva parte de la memoria del ferrocarril en la ciudad. Allí se exhiben objetos, documentos, antiguas salas de control y material histórico del tráfico ferroviario.
- En cuanto a su uso actual: la estación sigue siendo un nudo importante. Tiene varias vías y sirve tanto trenes regionales (TER), interurbanos (Intercités) como servicios de alta velocidad (TGV y AVE), lo que la conecta con ciudades como París, Montpellier, Marsella, Barcelona o incluso Madrid.
Historia y datos del anfiteatro de Nîmes
- El anfiteatro de Nîmes se construyó hacia finales del siglo I d.C., poco después del Coliseo de Roma.
- Sus dimensiones impresionan: 133 metros de largo, 101 metros de ancho, y una altura de fachada de 21 metros, con dos pisos de arcadas que suman 60 vanos.
- En la antigüedad, el anfiteatro pudo albergar entre 23.000 y 24.000 espectadores distribuidos en 34 gradas. Estas gradas estaban organizadas por estamentos sociales (según rango), lo que se reflejaba en la ubicación de los asientos.
- Para facilitar el acceso y la salida del público, se construyeron numerosos pasillos, escaleras y “vomitorios” (salidas rápidas), un sistema pensado para evitar aglomeraciones.
- Durante su uso romano, la Arena fue escenario de combates de gladiadores, cacerías de fieras y otros espectáculos públicos.
Transformaciones a través de los siglos
- Tras la caída del Imperio romano, con la llegada de los visigodos, la Arena fue convertida en fortaleza y se le rodeó de murallas como refugio defensivo.
- En la Edad Media se llegó a construir un auténtico barrio dentro del anfiteatro: casas, capillas e incluso un pequeño castillo de los vizcondes de Nîmes. Se estima que en su interior llegaron a vivir unas 700 personas.
- Esa ocupación se mantuvo durante varios siglos. Fue a partir del siglo XVIII cuando se decidió devolver la Arena a su estado original: en 1786 se ordenó demoler las casas y construcciones interiores.
- Las restauraciones continuaron el siglo siguiente bajo el Segundo Imperio Francés y en 1813 la Arena ya volvió a utilizarse para espectáculos públicos.
- Desde 1863 comenzó su función como plaza de toros, actividad que sigue manteniendo hasta hoy.
De anfiteatro romano a espacio vivo hoy
- Su conservación excepcional convierte a la Arena en uno de los anfiteatros romanos mejor conservados del mundo.
- El edificio conserva su estructura original: arco, galerías, gradas… tanto que es el único anfiteatro en el mundo que ha conservado el ático (la parte superior).
- Hoy en día sigue siendo un espacio vivo: acoge corridas de toros, corridas camarguesas, conciertos, eventos culturales y hasta recreaciones históricas por ejemplo los “Grandes Juegos Romanos” que evocan los antiguos espectáculos.
- Gracias a ello, la Arena de Nîmes no es solo un monumento para admirar, sino un escenario que sigue latiendo con la vida de la ciudad.
Datos históricos de la Maison Carrée (Nîmes)
- La Maison Carrée es un templo romano muy antiguo, edificado entre finales del siglo I a.C. y comienzos del siglo I d.C..
- Se ubica en el antiguo foro de la colonia romana de Nemausus (la actual Nîmes).
- El templo estaba dedicado al culto imperial: en concreto, a los nietos y herederos adoptivos del emperador Augusto Cayo (Gaius) y Lucio (Lucius) César quienes murieron jóvenes.
- Su nombre “Maison Carrée” (literalmente “Casa Cuadrada”) no tiene que ver con que sea exactamente un cuadrado: el término proviene del francés antiguo, donde un “carré long” designaba un rectángulo alargado.
Arquitectura y características
- Es un templo pseudoperíptero hexástilo: eso significa que tiene seis columnas en su pórtico frontal (hexástilo), y “semicolumnas” adosadas en los laterales y la parte trasera dando la idea de un pórtico perimetral aunque parte de esas columnas están integradas en los muros.
- Las dimensiones son aproximadamente 26 m de largo, 15 m de ancho y unos 17 m de altura.
- Está construido sobre un pódium elevado un zócalo de piedra de unos 2,85 m de altura desde el suelo del foro hasta la base del templo.
- Las columnas son de orden corintio, de nueve metros de altura, con capiteles decorados con hojas de acanto.
- Su portada (pronaos) se accede por una escalera de unas 15 escalones, que conduce al interior cerrado (la cella), que en época romana albergaba la estatua del emperador o de los herederos. El culto y las ofrendas se realizaban fuera, frente al templo.
Historia a través de los siglos usos, transformaciones y conservación
- La Maison Carrée es uno de los templos romanos mejor conservados del mundo.
- Durante la Edad Media y los siglos posteriores, el edificio cambió de uso muchas veces: fue utilizado como vivienda, cuartel, convento, archivo e incluso e iglesia por los monjes agustinos.
- Gracias a estas reutilizaciones continuas, se evitó su demolición: esto permitió que gran parte de su estructura original llegara hasta nuestros días.
- En el siglo XIX, la ciudad de Nîmes empezó a restaurar el templo y a devolverle su papel de monumento público: en 1824 se instaló una nueva puerta, y posteriormente fue sede del primer museo de la ciudad (desde 1821 hasta 1907).
- A finales del XX se limpió, restauró y se despejó la plaza que lo rodea, devolviéndole algo del esplendor de su contexto original, con su eje visual hacia lo que fue el antiguo foro de la ciudad.
- Finalmente, en 2023, la Maison Carrée fue inscrita en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, reconociéndola como un monumento de valor universal excepcional.
Significado histórico y legado
- La construcción de la Maison Carrée simboliza la integración de Nîmes (la antigua Nemausus) en el Imperio Romano, mostrando la autoridad romana en una provincia gala: el templo servía al culto imperial, y su presencia reforzaba la idea de la Pax Romana, el orden y la unión bajo Roma.
- Arquitectónicamente, es un modelo clásico de templo romano provincial, inspirado en los grandes templos de Roma bajo Augusto su diseño hexástilo, su orden corintio y su podio elevado representan el canon arquitectónico de la época.
- Su extraordinaria conservación lo convierte en una pieza clave para entender la arquitectura romana, el urbanismo de las colonias romanas y la difusión del culto imperial en las provincias.
- Además, ha influido mucho en la arquitectura neoclásica posterior: templos europeos y edificios públicos (como el Capitolio de Virginia, diseñado por Thomas Jefferson) se inspiraron en sus proporciones y estilo.
Datos históricos Templo de Diana y Jardins de la Fontaine
El llamado Templo de Diana es un edificio romano del siglo I d.C., cuyo uso exacto sigue siendo un misterio. Aunque tradicionalmente se le llamó “templo”, muchos historiadores creen que pudo ser una biblioteca o sala de culto vinculada al antiguo santuario de la fuente de Nemausus. Su estructura abovedada y su rica decoración interior muestran la influencia de la arquitectura imperial romana. Fue parcialmente destruido en la Edad Media, pero conserva todavía su imponente nave y restos de esculturas.
Los Jardins de la Fontaine fueron creados en el siglo XVIII encima de un antiguo santuario romano dedicado a la Fuente de Nemausus, origen mítico de la ciudad de Nîmes. Considerados uno de los primeros jardines públicos de Europa, mezclan escultura clásica, arquitectura monumental y paseos geométricos. En ellos se integran ruinas romanas como el Templo de Diana y, en lo alto, la Tour Magne, parte de las antiguas murallas romanas.
Datos históricos Magne
- La Torre Magne es una antigua torre romana que formaba parte de las murallas de la ciudad de Nemausus (la Nîmes romana). Su función original era de fortaleza defensiva y control de acceso.
- Fue construida probablemente en época de Augusto, durante el apogeo de Nîmes como colonia romana, lo que se sitúa entre finales del siglo I a.C. y comienzos del siglo I d.C.
- La torre se eleva sobre una colina, lo que le permitió ofrecer una visión panorámica de toda la ciudad y sus alrededores en la antigüedad: desde allí podían divisarse caminos, posibles invasores o movimientos en la región.
- Con el paso de los siglos y los cambios de poderes, la Torre Magne sufrió deterioros, pero sus restos han llegado hasta hoy, aunque en parte reconstruidos o restaurados.
- Subir a la Torre Magne ofrece una de las mejores vistas panorámicas de Nîmes, permitiendo apreciar tanto el casco histórico como su entorno, algo muy valioso para conectar tu viaje moderno con su pasado romano.
Conclusión
Nîmes es una ciudad perfecta para una escapada de dos días: fácil de llegar en tren Con Renfe desde Madrid, compacta, manejable a pie, con una concentración asombrosa de monumentos romanos, historia viva, calles encantadoras y un ambiente relajado.
Para un viajero que, como tú, aprecia la fotografía, las historias detrás de las piedras y los rincones tranquilos donde perderse, Nîmes tiene un equilibrio ideal entre lo monumental y lo cotidiano.




















Si quieres más información o algún consejo sobre esta escapada a Nîmes, puedes ponerte en contacto conmigo sin problema ;)